• 06 Apr 20
  • Posted by Andreoni, Antonio , Torreggiani,Sofia
  • Globalización

Cómo pueden competir las empresas sudafricanas con las importaciones chinas

Muchos decisores políticos en países de ingresos medios temen que las importaciones procedentes de China puedan socavar sus esfuerzos por desarrollar sectores manufactureros robustos. Esta columna analiza evidencias sobre el impacto de la penetración de importaciones chinas en el sector manufacturero sudafricano. Examina cómo pueden responder las empresas de forma más eficaz a la creciente competencia con el principal socio comercial del país y los instrumentos de la política industrial que pueden apoyar las inversiones en desarrollo de capacidades de las empresas.

La ventaja creciente de las exportaciones manufactureras de China ha generado preocupación en otros países emergentes que intentan desarrollar sectores manufactureros robustos. Además, la reciente transición china de país productor y exportador de productos de menor nivel tecnológico, como calzado, a componentes intermedios de media y alta tecnología y productos finales ha incrementado esta inquietud. Esto es especialmente preocupante para los países de ingresos medios que tratan de crear o conservar una ventaja competitiva en sectores tecnológicamente más avanzados.

Sudáfrica, un gran país de ingresos medios, es un buen ejemplo. Desde el final del apartheid, el país ha experimentado una creciente integración en la economía global junto a una intensificación de la competencia de China, que se convirtió en su principal socio comercial en 2009. Este proceso ha ido de la mano de un elevado índice de desempleo, escasos resultados de crecimiento y desindustrialización prematura.

Pese a la inquietud porque la competencia de las importaciones procedentes de China pueda desempeñar un papel destacado en el rendimiento de las empresas manufactureras en Sudáfrica, esta cuestión no ha sido nunca estudiada hasta la fecha. La publicación de nuevos datos de empresas recopilados por el Servicio de Recaudación de Impuestos de Sudáfrica nos brindó la oportunidad de llevar a cabo el primer análisis basado en evidencias sobre este asunto.

Entre el año 2010 y 2017, la exposición directa del sector manufacturero a las importaciones chinas en Sudáfrica creció rápidamente: del 5% del consumo interno total a más del 8%. Este aumento ha afectado negativamente al crecimiento del empleo, las ventas y la tasa de supervivencia de las empresas manufactureras de Sudáfrica. Durante este período, cada incremento de punto porcentual en la penetración de importaciones de China estaba asociado a una disminución en el crecimiento anual de empleo en las empresas y ventas de aproximadamente 1.3 y 1. 4 puntos porcentuales respectivamente.

Hemos llevado a cabo un detallado análisis de la magnitud del impacto sistémico de la competencia de las importaciones chinas en la economía productiva de Sudáfrica y, más específicamente, en la capacidad de multiplicación de una empresa a otra. Según nuestros cálculos, el incremento de las importaciones chinas entre los clientes intermedios de una empresa también contribuye a un deterioro de los resultados, principalmente a través de una reducción de la contratación interna.

Dadas las diferentes características de las empresas, también comprobamos si la penetración de las importaciones chinas está asociada a impactos igualmente negativos en distintos tipos de empresas. Comparamos dos grupos principales, hallando que las empresas que invierten en desarrollo de capacidades – como nueva maquinaria, cánones y derechos de patentes, formación e investigación y desarrollo – tienden a ser más resilientes a la penetración de las importaciones chinas que las empresas que no lo hacen. De hecho, cuanto menos invierten las empresas, mayores son sus posibilidades de un cierre resultante de la penetración de importaciones chinas.

Pero mientras las empresas que invierten en desarrollo de capacidades funcionan relativamente mejor, aquéllas sólo pueden mitigar de forma limitada el impacto negativo de la penetración de las importaciones chinas. Este resultado destaca cuatro dinámicas relacionadas:

·      Primero, el desarrollo de capacidades y la acumulación llevan tiempo y requieren inversiones a escala adecuadas y sostenidas.

·      Segundo, en Sudáfrica existe un limitado número de empresas que invierten en capacidades, lo que significa que las que no invierten no se benefician de otras empresas especializadas en capacidades complementarias y diversificación.

·      Tercero, dada su pequeña escala, orientación al mercado interno y limitado acceso a la financiación industrial, los proveedores a lo largo de la cadena no pueden beneficiarse inmediatamente de sus inversiones cuando su mercado se contrae debido a su desplazamiento por importaciones chinas.

·      Finalmente, las limitaciones no tecnológicas (como el acceso limitado al crédito y a la financiación de las exportaciones) resultan especialmente significativas para las empresas sudafricanas que tratan de desarrollar resiliencia y competitividad ante la creciente entrada de importaciones del lejano Oriente.

Sin embargo, nuestras estimaciones revelan que sólo se puede achacar al incremento de la penetración de importaciones chinas entre 2010 y 2017 alrededor de un 4% de la pérdida de crecimiento de empleo y ventas de las empresas manufactureras en el sector formal sudafricano. Los efectos de la competencia de las importaciones están por tanto interconectados con los problemas estructurales a largo plazo del sistema de producción sudafricano. Las deficiencias específicas de algunas empresas a lo largo de las cadenas de valor interno aumentan los riesgos globalmente y limitan las posibilidades de mitigarlas.

Nuestro análisis inicial destaca la importancia de las inversiones reactivas coordinadas en desarrollo de capacidades para reducir los impactos negativos de las presiones competitivas relacionadas con las importaciones. De hecho, estas inversiones llevan en última instancia a respuestas estratégicas por parte de las empresas nacionales, como diferenciación de productos, migraciones laterales hacia otros sectores de mercado, especialización funcional y modernización de actividades de alto valor añadido.

Pero el grado en que las empresas puedan obtener la rentabilidad de estas inversiones dependerá también de hasta qué punto son abordadas las deficiencias estructurales más generales del sistema de producción sudafricano. En el transcurso de los próximos años, se necesitan políticas industriales centradas para determinar el compromiso estratégico de Sudáfrica con su mayor socio comercial, China.

 

Autores:

Antonio Andreoni es profesor asociado de Economía Industrial en Bartlett, Escuela Universitaria de Londres (EUL) y director de investigación del Instituto de Innovación y Utilidad Pública de la EUL.

Sofia Torreggiani  es estudiante de doctorado por el Departamento de Economía de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres. Su investigación se centra en el comercio Sur-Sur, las Redes Mundiales de Producción y el desarrollo industrial en los países en desarrollo.