Seguro climático para agricultores de Sri Lanka: potencial y aspectos prácticos

Los agricultores y otros grupos que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático necesitan estrategias efectivas de gestión de riesgos. Esta columna describe el potencial y los aspectos prácticos de la implementación del seguro climático para los agricultores en la zona seca de Sri Lanka. Tanto los datos oportunos y precisos sobre las precipitaciones son esenciales para su éxito, como lo es también un programa de educación para los agricultores sobre el seguro climático en general, y más específicamente, sobre el seguro basado en índices.

Las comunidades cuyo sustento depende de las condiciones climáticas son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático. Por ejemplo, los agricultores de zonas secas en Sri Lanka han experimentado desviaciones significativas en el patrón de precipitaciones en los últimos años, y han aumentado las ocurrencias de desastres inducidos por el clima. Sus medios de vida están bajo la amenaza de las inundaciones y las sequías que se han alternado en los últimos cinco años.

Las incertidumbres son inherentes a los medios de vida agrícolas, pero las nuevas tendencias climáticas se suman a ellas, lo que pone en peligro la forma tradicional de cultivar en Sri Lanka. Esto exige estrategias efectivas de gestión de riesgos para los agricultores, y la herramienta que comúnmente se propone es un seguro climático basado en índices. En un estudio reciente, se examinaron su potencial y aspectos prácticos.

Obstáculos

El seguro climático, específicamente como seguro de cosechas, ha existido durante décadas en Sri Lanka. Principalmente porque es un requisito para obtener préstamos agrícolas de instituciones financieras formales. La Junta de Agricultura y Desarrollo Agrario maneja el seguro de cosechas ofrecido por el gobierno. Dos compañías de seguros privadas también ofrecen productos de seguro de cosechas en combinación con los préstamos agrícolas proporcionados por su banco asociado.

Los productos tradicionales de seguros de cosechas en Sri Lanka adoptan el enfoque basado en la indemnización. Según éste, los pagos se calculan sobre la base de evaluaciones sobre el terreno de las pérdidas por desastres identificados. La evaluación de pérdidas a nivel de campo implica altos costos en términos de tiempo y dinero. También hay muchos problemas relacionados con la transparencia para los agricultores que conducen a la pérdida de confianza.

Casi todos los problemas con el seguro basado en indemnizaciones, incluida la selección adversa y el riesgo moral, se ven en el contexto de Sri Lanka. Estos problemas pueden haber dado lugar a bajos niveles de cobertura de seguros de cosechas a lo largo de los años.

La alternativa es avanzar hacia el seguro climático basado en índices, que miden un parámetro objetivo como la lluvia que tiene una estrecha correlación con el rendimiento del cultivo. De este modo se puede superar los problemas del seguro basado en indemnizaciones.

La viabilidad técnica del seguro indexado

Llevamos a cabo una serie de entrevistas y charlas con los agricultores acerca de los desafíos climáticos que han experimentado en las últimas décadas. Fue sorprendente que pudieran recordar los años malos de la década de 1980 y las dificultades específicas que atravesaron entonces, principalmente debido a los eventos inducidos por el clima. La frecuencia de los años malos mostró una tendencia creciente en lo que respecta a sus recuerdos de los últimos diez años.  

Luego igualamos las experiencias de los agricultores con los datos del Climate Hazards Group InfraRed Precipitation with Station (CHIRPS), que es un conjunto de datos pluviométricos casi globales que abarca desde 1981 hasta la actualidad.

Las experiencias de los agricultores de Sri Lanka con fuertes lluvias, inundaciones y sequías en un mes dado de los años malos son directamente comparables con las anomalías de lluvia que se muestran en los mapas de CHIRPS. Esto sugiere que implementar un seguro climático basado en el índice de precipitaciones en Sri Lanka es técnicamente factible.

También es alentador que un piloto de un proveedor de seguros privado haya probado un seguro basado en índices para los agricultores en Sri Lanka. Además, los proveedores de seguros de cosechas del gobierno están considerando la opción de seguro basado en índices.

Un camino a seguir

La disponibilidad de datos oportunos y precisos es un factor crucial en la implementación práctica del seguro basado en índices. Los datos de series de tiempo son esenciales para diseñar el producto de seguro. En este sentido, tanto la generación de datos como el intercambio de datos eficiente son igualmente importantes.

La lluvia en Sri Lanka es medida principalmente por el Departamento de Meteorología. También el Departamento de Irrigación y el Departamento de Agricultura miden las precipitaciones. Pero la cantidad de estaciones de lluvia existentes es inadecuada para implementar un seguro exitoso basado en índices.

Se han establecido pluviómetros automatizados en áreas seleccionadas, pero deberían desarrollarse más. También es esencial implementar un sistema eficiente de intercambio de datos entre las agencias y los usuarios, incluidos los proveedores de seguros climáticos.

El cambio del seguro basado en indemnizaciones al seguro basado en índices exige intervenciones efectivas a nivel del suelo. El gobierno y los proveedores de seguros del sector privado deben llevar a cabo un programa de educación eficaz para los agricultores sobre el seguro climático en general, y más específicamente, un seguro basado en índices. También es vital contar con una participación significativa de la comunidad en el diseño e implementación del seguro.

 

Autora:

Kanchana Wickramasinghe es un economista de formación, experto en economía ambiental y recursos naturales, economía agrícola y análisis de la pobreza. Ganó el Primer Premio del Reconocimiento Japonés para Investigación Destacada en Desarrollo (ORD) en la Competencia Global de Premios y Medallas de Desarrollo de la Red Global de Desarrollo (GDN) en 2014.