Medio ambiente, energía y naturaleza

El impacto desproporcionado del cambio climático sobre los sectores más desfavorecidos

5 min

by

Margaret Triyana, Andy Jiang, Yurui Hu and MD Shah Naoaj

El cambio climático perjudica en mayor medida a los pobres. Para hacer frente al cambio climático y a la pobreza con políticas sólidas, debemos responder dos preguntas clave: ¿Están los pobres más expuestos a los extremos climáticos en comparación con los pudientes? y ¿Se ven los empobrecidos más perjudicados por estas adversidades? Este artículo analiza las pruebas.

Comprender el problema

Es más probable que los habitantes empobrecidos vivan y trabajen en zonas que son vulnerables a las adversidades climáticas, como inundaciones, sequías y olas de calor extremas. Los hogares con bajos ingresos suelen vivir en estas zonas de alto riesgo porque son las más asequibles o accesibles. Esto indicaría que tienen más probabilidades de padecer crisis climáticas.

Aunque los hogares pobres y no pobres estén expuestos por igual a las adversidades climáticas, ¿se ven afectados de la misma manera? Los hogares empobrecidos podrían resultar más perjudicados porque disponen de menos recursos para adaptarse y desarrollar su resiliencia.

Por lo tanto, los hogares sin recursos suelen tardar más en recuperarse ante las adversidades climáticas, lo que aumenta aún más su precariedad financiera. Para financiar la recuperación tras un desastre natural, los sectores desfavorecidos suelen utilizar todos sus ahorros, vender activos productivos (bienes que podrían generar ingresos en el futuro, como el ganado) o se endeudan, lo cual tiene repercusiones negativas a largo plazo para su estabilidad económica y sus oportunidades de crecimiento.

Exposición al cambio climático y su impacto en los sectores más desfavorecidos

Profundizamos en estas cuestiones durante nuestro análisis de 70 investigaciones. Estas investigaciones proporcionaron 701 estimaciones cuantitativas y una visión global de los impactos de las adversidades climáticas sobre los desfavorecidos y su exposición al cambio climático.

Más de dos tercios (68 %) de los estudios constataron queaquellos con escasos recursos están más expuestos a las adversidades climáticas. En comparación con otras catástrofes naturales, como los terremotos y el cambio climático genérico, los sectores desfavorecidos suelen estar más expuestos a las inundaciones, el calor extremo y las sequías que la media cuando se los compara con la media de los hogares o al resto del país. Por ejemplo, en la Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam, los hogares pobres se agrupan en distritos propensos a las inundaciones para acceder a mejores oportunidades de trabajo en las zonas urbanas, lo cual los deja en una posición más vulnerable. Este fenómeno no es aislado; se observan tendencias similares en otros centros urbanos en todo el mundo.

Incluso en los casos en que los sectores pobres y no pobres están igualmente expuestos a las adversidades climáticas, la posibilidad de recuperarse y afrontarlaspuede depender de su estatus socioeconómico relativo y de los recursos disponibles. Por ejemplo, en Honduras, los habitantes promedio y los habitantes desfavorecidos están igualmente expuestos a los huracanes, pero el efecto sobre la población vulnerable es más grave. Cuando están más expuestos a las adversidades climáticas, corren un mayor riesgo de enfrentar dificultades para recuperarse. Por lo tanto, no resulta sorprendente que el 80 % de los estudios de nuestro análisis concluyeran que aquellos en situación de pobreza se ven desproporcionadamente afectados por las adversidades climáticas en comparación con el hogar medio o el resto del país.

¿Cómo afecta el cambio climático a los sectores desfavorecidos?

Las condiciones climáticas extremas afectan a las personas de diversas formas. En cuanto a las personas, no solo afecta a su educación, salud y participación en el mercado laboral, sino que también puede provocar la muerte.

En cuanto a la pérdida de ingresos y medios de subsistencia, la mayoría de los empobrecidos residen en zonas rurales y dependen en gran medida de la agricultura. Por lo tanto, las adversidades climáticas afectan desproporcionadamente a los pobres de las zonas rurales debido a la disminución de la productividad agrícola.

Las tasas de mortalidad aumentan tras los fenómenos meteorológicos extremos, y los países más pobres suelen experimentar más muertes. Aquellos que sobreviven pueden padecer efectos adversos a corto plazo en su educación y su salud, así como repercusiones a largo plazo, como problemas de salud continuada y la persistencia de la pobreza.

Recomendaciones de políticas para fortalecer la resiliencia de los pobres frente al cambio climático

Abordar el impacto desigual de las adversidades climáticas a corto y largo plazo requiere intervenciones políticas específicas y sólidas para proteger a los sectores desfavorecidos. Es fundamental reconocer que las políticas del sector público suelen ser más eficaces que los esfuerzos privados para aumentar la resiliencia y adaptarse al cambio climático. Esto se debe a que el gobierno y las organizaciones internacionales desempeñan un papel vital en la aplicación de intervenciones específicas y en la creación de un entorno propicio para el desarrollo de la resiliencia.

Invertir en capital humano, en términos de salud, educación y habilidades, también es crucial para desarrollar la resiliencia climática debido a diversas cuestiones. Un mayor nivel de capital humano mejora la capacidad de adaptación. Esto les permite a las personas comprender mejor los riesgos climáticos y prepararse para ellos, aprender nuevas habilidades y tomar decisiones informadas sobre la adaptación. La educación general y la formación profesional también permiten a las personas cambiar a empleos menos susceptibles al clima.

La protección social adaptativa, una estrategia que invierte en la capacidad de los habitantes de bajos ingresos para enfrentar las crisis, desempeña un papel cada vez más vital. Los programas de asistencia social dirigidos a sectores específicos pueden conducir a un aumento sostenido del capital humano, y contribuir a un desarrollo económico que mitigue los efectos negativos de las adversidades climáticas. Estas inversiones crean un escudo polifacético contra las amenazas climáticas, y garantizan comunidades más resistentes ante los retos del medio ambiente.

A mayor escala, para proteger a los sectores desfavorecidos de los impactos de las adversidades climáticas, las autoridades pueden prepararse mediante estrategias, como la financiación del riesgo de catástrofes y los seguros de mercado, que mitigan los daños infligidos por catástrofes medioambientales. El sector público está en condiciones de invertir en infraestructuras y planificación urbana resistentes al clima, que son fundamentales para proteger a los más vulnerables y empobrecidos del cambio climático. Como se demuestra en las investigaciones, las políticas que promueven el desarrollo económico general y la acumulación de capital humano también son cruciales para crear resiliencia ante los extremos climáticos.

Margaret Triyana
Economista Principal, Oficina del Economista Jefe para Asia Meridional, Banco Mundial
Andy Jiang
Investigador, banco mundial
Yurui Hu
Research Consultant, World Bank Group
MD Shah Naoaj
Consultor económico, Banco Mundial